Un sendero de accesibilidad universal que abarca todo el recorrido del sector de los Saltos del Petrohué, para que las personas con movilidad reducida puedan disfrutar de este maravilloso paisaje, será inaugurado por el director ejecutivo de CONAF, José Manuel Rebolledo Cáceres, el próximo viernes 20 de julio, a las 11:00 horas, y constituye un hito de las áreas protegidas de nuestro país.

Sendero elevado construido en estructura metálica anclada a la roca sobre el margen sur del río Petrohué.

Los Saltos de Petrohué están insertos en el Parque Nacional Vicente Pérez Rosales, comuna de Puerto Varas, Región de Los Lagos, el más visitado del país, con más de 500 mil personas por temporada.

Este objetivo de inclusión social ha sido logrado en éste, más visitado parque nacional de Chile, gracias al trabajo mancomunado de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), de la Región de Los Lagos, con el apoyo de la Gerencia de Áreas Protegidas de CONAF (GASP), y del Servicio Nacional de Discapacidad, Senadis.

Se trata de un notable proyecto de inclusión social, según explicó Ángel Lazo, encargado nacional de Uso Público de CONAF. Lazo agregó que «a su vez lo consideramos con Senadis un proyecto emblemático para toda la gestión que desarrollamos en la Gerencia ASP y en todos los DASP regionales. Agradezco a Senadis, en particular a Pedro Correa, por el importante apoyo que nos han dado para cofinanciar este proyecto».

El Sendero del Bosque se encuentra pavimentado con adoquines de hormigón de superficies regulares y adherentes, que facilitan el desplazamiento.

También Lazo expresó sus felicitaciones «a todo el equipo DASP y directivos de CONAF Los Lagos, en especial a Marco Inarejo (ex jefe DASP), a Carlos Poblete (jefe del Proyecto), y al cuerpo de guardaparques del Parque Nacional Vicente Pérez Rosales«.

En la «Memoria de Accesibilidad Sendero Isla de los Saltos del Petrohué», de la arquitecta de CONAF Patricia Godoy Olivares, se describe que «el Parque Nacional Saltos del Petrohué, se encuentra inserto en una zona natural boscosa de difícil accesibilidad, el recorrido actual se realiza a través de una mixtura de senderos de tierra, puentes y pasarelas que no permiten un acceso, uso y desplazamiento autónomo, fácil y seguro».

Agrega que «el proyecto sendero Isla de Petrohué se genera en el marco de la nueva normativa de accesibilidad, como una alternativa al recorrido actual, y tiene por finalidad propiciar la accesibilidad universal a todos los visitantes del Parque Nacional». Para su estudio el sendero se dividió en tres etapas: Sendero Elevado, Mirador y Sendero del Bosque.

Sendero Elevado

La primera etapa del recorrido nace desde el puente que cruza el río Petrohué, antes de que éste se una a la escalera que conduce al sendero de tierra y posteriormente a la boletería.

Sendero elevado, en uso por el público.

Esta escalera, se presenta como una barrera de gran dificultad, peligrosa y muchas veces infranqueable para personas que presentan algún grado de discapacidad. El proyecto contempla, en este primer tramo, un sendero elevado construido en estructura metálica anclada a la roca sobre el margen sur del río Petrohué.

Esta senda incorpora en su recorrido una ruta accesible de 1,50 metros de ancho por 2,10 metros de alto, libre de obstáculos y gradas. El sendero se ha diseñado con pendientes menores al 1%, para asegurar el fácil desplazamiento de los visitantes. Además, cuenta en todo su recorrido con una baranda de protección, de estructura metálica, que incorpora en su diseño los requerimiento para el correcto desplazamiento de personas con discapacidad.

Mirador

Construido con vistas sobre el río Petrohué y el volcán Osorno, el Mirador presenta información relevante al visitante, por lo que su diseño considera espacios de desplazamiento, giro y detención de sillas de ruedas, con pendientes inferiores al 1% y suelo antideslizante. Además, cuenta con barandas en todo su perímetro.

Sendero del Bosque

Paisaje que contempla una persona con discapacidad.

La tercera etapa del recorrido se realiza a través del bosque y corresponde a un terreno de difícil geografía, por lo que el diseño consideró en su trazado las pendientes más apropiadas para los requerimiento de accesibilidad.

Si bien, no todos los paños cumplen con las pendientes mínimas, son las más cercanas a lo óptimo que permitió el relieve de la zona, especialmente si se considera que la accesibilidad del recorrido se debe conciliar con la preservación de las especies arbóreas que existen en las zonas aledañas y que el respeto a estas especies es la primera responsabilidad de la corporación.

El Sendero del Bosque se encuentra pavimentado con adoquines de hormigón de superficies regulares y adherentes, que facilitan el desplazamiento.

Al finalizar, el sendero empalma, por su costado oriente, con la rampa de madera que sirve de acceso a las dependencias de la boletería del Parque y, por el poniente, con el sendero original de tierra que conecta con un kiosco de artesanías. Las superficies se encuentran al mismo nivel, sin resaltes.